El sueño Olímpico

Hace ocho años por estas fechas estabamos en Pekín. Ocho años y todavía nos emocionamos recordando todo lo vivido. Vivir unas Olimpiadas no es cualquier cosa. Es el mayor evento deportivo del mundo. Ir a unos Juegos es el sueño de todo deportista aunque sólo unos pocos lo consiguen. La decisión de ir a los Juegos fue muy fácil de tomar: mi hermana iba a participar; el único motivo que hubiese superado que uno de mis hermanos participara en unas Olimpiadas habría sido que yo misma fuese la deportista en cuestión.

Aterrizamos en Pekín el mismo día de la inaguración, cansados después de muchas horas de viaje en el que fue imposible conciliar el sueño (los nervios estaban a flor de piel). Disfrutamos como pudimos de la inaguración y aguantamos por supuesto a la aparición de la estrella a la que veníamos a ver y a animar. Sepan que a menos que seas la persona abanderada de tu país o alguien muy conocido/a en el mundo del deporte, encontrar entre los deportistas a una persona en concreto no es nada fácil. Pero lo logramos por una fracción de segundo.

Estadios

Descansados y pisando la calle por primera vez nos dirigimos a la zona Olímpica, primero El Nido, ese impresionante edificio que la noche anterior había albergado el comienzo de la 29ª edición de los Juegos Olímpicos. Multitudes se fotografiaban con semejante icóno, una auténtica obra maestra. Paseando por la zona nos descubrimos siendo fotografiados por los locales y continuaron haciéndolo durante toda nuestra estancia en tierras asiáticas.

Seguidamente visitamos el centro donde estaríamos los 11 días que presenciamos las competiciones: El Cubo de Agua. Las gotas representadas en su superficie que durante la noche además podía iluminarse era tan impresionante por fuera como lo era por dentro. Pero pasada la primera impresión del Centro Acuático lo que importaba era todo lo que podía acontecer en su interior. Todos los deportistas españoles que conocíamos estaban por allí, preparados para la máxima competición, entre ellos Escarlata Bernard (mi hermana). Pero además estaban todos esos deportistas a los que durante años y años de entrenamientos tanto admirabas y tanto te repetían “fíjate en su técnica”, “mira la potencia de su patada”…

La competición

Y apareció ÉL, ese deportista que empezaba los Juegos con un reto personal del que todos nos hicimos partícipes: Michael Phelps. A medida que pasaban los días y se acercaba a cumplir lo que posteriormente fue su hazaña, el público lo admiraba más y más. Primero fueron los 400 estilos, luego fue el relevo de 4×100 libres, al día siguiente la medalla de los 200 metros libres, un día después se alzaba con dos oros más en 200 mariposa y 4×200 libres y por fin descansó de finales por un día. Continuó ganando los 200 metros estilos y al día siguiente nos hizo sufrir e incluso dudar de su hazaña (hasta que se mostraron las imágenes subacuáticas) con el 100 mariposa frente a Cavic; ya sólo quedaba el relevo de 4×100 estilos cuando batió su propio reto además del record de Mark Spitz. El estadio se ponía en pie una y otra vez y se rendía ante sus magníficas actuaciones.

Pero además descubrimos a otros grandes nadadores:

  • César Cielo (BRA) con el que el estadio al completo se emocionó y rompió el silencio durante la entrega de medallas con aplausos tras su medalla de bronce y su posterior oro. Este año sin embargo no ha conseguido estar en los Juegos celebrados en su país.
  • Park (KR) consigió su oro en 400 libres. Tampoco estará en los Juegos de este año por motivos de dopaje.
  • Ryan Lochte (USA) con dos bronces y dos oros dejaba claro que estaba para quedarse marcando claramente su estilo desenfadado.
  • Laszlo Cseh (HUN) el gran deportista eurpeo que salía sin aliento en cada prueba dejando claro a los asistentes que no es tan fácil como parece, ni siquiera para ellos.
  • Dara Torres (USA) que a sus 41 años y con tres medallas de plata dejó claro que la edad no tiene por qué ser un impedimento.
  • Natalie Coughlin (USA) con tres bronces, una plata y un oro al cuello mostrando toda la elegancia posible en el agua. “Definitivamente tenía la motivación intrínseca necesaria…
  • Federica Pellegrini (ITA) que con 20 años se proclamó doble campeona olímpica batiendo en ambas pruebas el récord mundial.
  • Kirsty Coventry (ZIM) que acabó las sesiones con 3 platas y 1 oro.

Sufrimos con el equipo español de baloncesto en su final con Estados Unidos, disfrutamos de otros tantos deportistas y tuvimos la enorme suerte de acudir a la Villa Olímpica. Si en El Cubo parecíamos groupies, aquí todavía más: Rafa Nadal, Jose Manuel Calderón, Juan Carlos Navarro y a Martín Fiz como deportistas españoles. Pero además comimos en el recinto deportivo: equipo de natación al completo de Estados Unidos, de baloncesto de Alemania con Novinski entre ellos… Toda una delicia para los amantes del deporte.

El viaje por China continuó una semana más pero los Juegos son una de esas citas que no puedes perderte. De esas citas que simplemente tienen que vivirse, el ambiente, el sacrificio de los deportistas y las ilusiones de los que se congregan es contagioso.

Desde aquí deseamos a todos los deportistas que disfruten de la experiencia de Río, y a todos los visitantes que se impregnen de cada uno de los momentos porque tardarán al menos cuatro años en poder repetirlo.

¿Estás en Río? Cuéntanoslo, nos encantaría vivir a través de ti la experiencia Olímpica de este año.

One comment

  1. […] vuelve a ser una pregunta muy difícil. Lo mejor que probamos en Nepal fueron los mo’mo, en China los fideos de arroz con pulpo, en Turquía el Iskender kebab pero ¡siempre echamos de menos la […]

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